
Visita Guiada: Lestonnac, la ciudad de los niños
¿Y si creamos una ciudad de los niños en el centro de una ciudad?
Este es el sueño que da nombre y forma al proyecto que presentamos. Un sueño que nació de escuchar a los niños, de estudiar cómo aprenden, de creer que los primeros años de vida merecen los mejores espacios, las mejores ideas y las mejores personas.
¿De dónde partimos?
Fruto de la investigación, del estudio pedagógico y científico, de la experiencia educativa de la Compañía de María e inspirados en marcos conceptuales que han ido cambiando la historia de la pedagogía, nace un modelo, una escuela que escucha a los niños en el tiempo que les toca vivir y que construye, atentos a su imaginación y a su voz, un espacio «de los niños y para los niños».
Ideas que sostienen el proyecto
El método Montessori nos enseña que los niños deben tener libertad para desarrollarse y aprender a su ritmo, en un entorno estimulante, ordenado y bello, donde el adulto observa y acompaña sin interrumpir.
El método Pikler pone en el centro la libertad de movimientos como base del desarrollo psicomotriz, enriquecida con las aportaciones de Lapierre y Aucouturier.
La pedagogía Reggio Emilia, llamada por muchos especialistas «la pedagogía del asombro», parte de la convicción de que el niño es capaz de aprender por sí mismo siguiendo su instinto de descubrir. Sin experimentación, sin asombro, sin emoción, no hay aprendizaje posible.
Las inteligencias múltiples de Gardner nos recuerdan que hay ocho formas de conocer el mundo: a través del lenguaje, del pensamiento lógico-matemático, de la representación espacial, de la música, del movimiento, de la comprensión de los demás, del conocimiento de uno mismo y del contacto con la naturaleza. El currículo de Lestonnac se diseña para cultivarlas todas.
Francesco Tonucci nos regala la idea vertebradora: los niños no son futuros ciudadanos. Son ciudadanos desde que nacen.
Y en el corazón de todo, Signa y Unitas, nuestro modelo pedagógico y evangelizador: el alma de un proyecto educativo con más de cuatrocientos años de historia.
Las cinco claves del proyecto
- El niño como protagonista (Primer maestro)
Aquí el alumnado no es espectador: es ciudadano. Participa, elige, opina, propone, crea, se equivoca, reflexiona y vuelve a intentarlo. Porque así se aprende de verdad: cuando uno siente que forma parte de algo.
En esta ciudad infantil hay espacios que funcionan como plazas, lugares de encuentro y juego compartido. Hay tiendas donde aprender a sumar y restar contando lo que se vende y lo que se compra. Hay talleres, espacios donde convertirse en médico, en bombero, en astronauta… Todo es posible aquí, porque la imaginación es el primer motor del aprendizaje, y porque los niños saben, mejor que nadie, que el mundo es mucho más grande de lo que cabe en un pupitre.
Respetamos la individualidad y el proceso madurativo de cada niño, acompañándole en el libre desarrollo de la lateralidad, la coordinación, el equilibrio y el movimiento, y estimulando su autonomía desde el primer día.
- El docente, como guía, modelo, investigador… (Segundo maestro)
En Lestonnac, el docente no ocupa el centro del escenario, lo prepara. Su responsabilidad abarca la escuela del cuidado en su sentido más amplio: la alimentación, el aseo, el descanso, la estimulación y el aprendizaje no son compartimentos separados sino dimensiones de un mismo acto educativo. Cuando una maestra acompaña a un niño en el momento del almuerzo, le está enseñando autonomía, cuidado del cuerpo, relación con los otros, gratitud. Todo educa, todo el tiempo.
Es creador de entornos. Diseña el espacio con intención pedagógica: elige los materiales, los dispone con criterio, los renueva cuando dejan de despertar curiosidad. Sabe que el ambiente habla constantemente a los niños, por lo que cuida cada detalle: la altura de los estantes, la disposición de la luz, la textura de los objetos, el silencio que se ofrece en determinados rincones, el movimiento…
Es un investigador. Documenta lo que observa, analiza lo que registra, comparte con el equipo lo que descubre. La reflexión sobre la práctica no es un complemento de su trabajo: es parte constitutiva de él. En Lestonnac creemos que un buen docente aprende con los niños, no solo de los libros.
Es un mediador de relaciones. Facilita los vínculos entre los niños, entre los niños y el entorno, entre los niños y las familias. Sabe que el aprendizaje ocurre en la relación, y que una relación de calidad es la condición más importante para que cualquier otro aprendizaje sea posible. La neurociencia lo confirma: el vínculo va antes que el contenido.
Y por encima de todo, el docente de Lestonnac es una persona comprometida con su propio crecimiento. Porque para acompañar bien a otros en su desarrollo, es imprescindible no haber dejado de crecer uno mismo.
- El espacio (Tercer maestro)
El diseño del espacio no es un decorado. Es método.
Reggio Emilia nos enseña que un entorno bien preparado actúa también como maestro. Cada rincón de Lestonnac está pensado para favorecer la autonomía y la autorregulación. Todo está a la altura del niño, etiquetado con sentido, dispuesto para que elija y ensaye.
El nuevo edificio representa los lugares más emblemáticos de Zaragoza: el Ebro y Ranillas, la plaza España con sus tiendas y restaurantes, la Aljafería con su biblioteca donde aprender a leer y escribir, el Teatro Principal dentro del espacio para desarrollar las siete artes, los pinares para explorar la naturaleza, el Parque Grande, el de atracciones, el estadio para trabajar lo corporal.
El edificio está pensado en dos planos, la de la altura de los niños y la de los adultos, porque no se ve lo mismo ni se necesita lo mismo. Hay rampas, escaleras, montículos y, en el corazón del edificio, un aula vertical que une dos plantas y permite trabajar más allá del plano horizontal: todo ello fundamentado en la ciencia del desarrollo cerebral infantil.
La luz natural inunda todos los espacios. Los ventanales directos al patio dejan entrar la vida del colegio. Las paredes acristaladas favorecen una supervisión serena que da continuidad entre ambientes y hace del edificio un lugar más seguro, legible y vivo.
Los materiales son pocos, nobles y abiertos: elegidos por su valor sensorial, su seguridad y su capacidad de invitar a la exploración significativa, para que cada propuesta tenga mil posibles usos.
- Las familias, nuestras aliadas
Las familias no son el público de este proyecto. Son parte de él. Desde el primer día, en Lestonnac partimos de una convicción clara: la familia es el primer y más importante agente educador en la vida de un niño. Es el origen, el lugar donde se fraguan los vínculos más profundos, donde se aprenden las primeras palabras y los primeros gestos, donde se construye la imagen que cada niño tiene de sí mismo y del mundo.
Por eso no concebimos este proyecto sin las familias dentro. No como espectadoras, sino como participantes activas de una comunidad educativa que cuida, que aprende y que crece junta.
- La escuela museo, documentando la vida.
En Lestonnac, lo que ocurre en el aula no se queda en el aula. El colegio se convierte a lo largo del curso en un museo de las obras de nuestros alumnos.
La documentación pedagógica hace visible a los niños como constructores de todo lo que sucede en la escuela. Permite a las familias ser conscientes de las experiencias de sus hijos, ayuda a los docentes a entender mejor a cada niño y a evaluar su propio trabajo, y posibilita observar la evolución de cada uno a lo largo del tiempo.

El edificio proyectado
El edificio se plantea como un prisma rectangular que se encuentra entre dos edificaciones existentes; una de las piezas del edificio del colegio existente y un edificio de viviendas con el doble de altura. Con su construcción se completa la fachada sur de la Calle José Luis Albareda. La actividad principal a la que se destina el edificio y que recoge el presente proyecto es la de la enseñanza infantil, de 0 a 6 años. El edificio, con una superficie construida de 2919,50 m2 se encuentra divido en cuatro plantas alzadas, una cubierta transitable y una planta a cota de patio de recreo. En la planta baja se encuentra el acceso principal y una serie de espacios destinados al profesorado y la recepción de alumnos y familiares. Las plantas primera, segunda y tercera, destinadas a enseñanza infantil se encuentran conectadas mediante dos núcleos de escaleras, un ascensor y una rampa de uso exclusivo para estos niveles. En la planta primera se desarrolla el primer ciclo de infantil, que cuenta con 6 aulas de 0 a 3 años; 1 de 0-1 años, 2 de 1-2 años y 3 de 2-3 años, además de los espacios de servicio necesarios como aseos, zona de alimentos, almacenaje, zonas higiénicas y una zona común de juegos como sala polivalente. En planta segunda y tercera se traslada el actual impartido segundo ciclo de infantil. Ambas plantas se encuentran conectadas mediante un espacio a doble altura que genera la rampa entre estos dos niveles. La planta segunda cuenta con 3 aulas de 3 a 4 años y 2 aulas de 4 a 5 años. La planta tercera cuenta con 1 aula de 4 a 5 años, 3 aulas de 5 a 6 años y un aula para la atención de alumnos TEA de 3 a 6 años. Ambas plantas cuentan además con los espacios de servicios necesarios como aseos, almacenaje y una zona común de juegos como sala polivalente. En la planta cuarta se desarrollan una serie de aulas y salas polivalentes, con sus espacios comunes y espacios de servicio como aseos y almacenaje. A esta planta se accede únicamente a través de los núcleos de escaleras y ascensor, destinando así la rampa exclusivamente a las plantas de enseñanza infantil. La planta a cota del patio de recreo, con acceso desde este y a través de la rampa y los núcleos escaleras y ascensor, cuenta con una sala de usos múltiples. La cubierta accesible y transitable, conectada mediante la rampa, se usa como zona exterior de juegos y actividades educativas al aire libre. Cuenta además con una serie de espacios destinados a las instalaciones del edificio.

La geometría y el volumen de la edificación es la que se recoge en el conjunto de planos que describen el proyecto. El edificio consiste en un único prisma rectangular longitudinal de alrededor de 40x15m. Hacia la calle José Luis Albareda se crean ritmos verticales ordenados entre vanos y machones de ladrillo caravista, haciendo una reinterpretación respetuosa del edificio del colegio catalogado de 1925. Hacia el patio del colegio estos ritmos reaparecen alterando su escala y creando un juego de vuelos y retranqueos entre sus plantas.
COORDINADOR
Francisco M. Lacruz Abad | Arquitecto por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Navarra (ETSAUN), Matrícula de Honor en el PFC, Premio Extraordinario Fin de Carrera y 2º Premio Nacional de Estudios Universitarios de Arquitectura. Master of Architecture and Urban Design en Harvard University (MAUD 95) y beca del Real Colegio Complutense y el Gobierno de Navarra. Desde 1995 comienza su actividad profesional. En 2000 funda Bernabad Arquitectura con su socio Alejandro San Felipe. En 2013 Daniel Abad se incorpora como socio y se integra la ingeniería, convirtiéndose en Bernabad Arquitectura e Ingeniería. Desde 2009 desarrolla su labor docente como profesor de Proyectos en la Escuela de Arquitectura y Tecnología de la Universidad de San Jorge. Ha sido comisario de la XI Bienal española de Arquitectura y Urbanismo en el 2011. Sus obras y proyectos han sido publicados en numerosos medios y expuestas en diversos países como España, Bolivia, Argentina, Perú, Chile y Ecuador. Hoy, Bernabad es una firma consolidada de arquitectura e ingeniería con alcance internacional donde se abordan proyectos de manera integral, combinando creatividad, innovación y rigor técnico.
Cuándo [Visita guiada] El evento se celebrará el jueves 24 de septiembre, con 9 pases de aproximadamente 45 minutos, a las 9:30 h, 10:15 h, 11:00 h, 11:45 h, 12:30 h, 13:15 h, 14:00 h, 15:30 h y 16:45 h. Con un aforo máximo de 15 personas por pase.
DóndeCalle de José Alvareda
Inscripción
